February72013

Rubén Bonifaz Nuño (Traductor)

“El amor, siendo la fuerza primera donde se apoya el crecimiento ordenado del universo, busca en última instancia la realización de las cosas y de si mísmo” (Introducción en Ovidio, _Metamorfosis_, México: UNAM, 1979)

“Píramo y Tisbe, el mas bello de los jóvenes, uno;
la otra, la preferida de ls niñas que tuvo el Oriente,
contiguas tuvieron sus casas, donde se dice que la alta
urbe con ladrillos cocidos había ceñido Semíramis.
La vecindad, hizo el conocimiento y los pasos primeros;
creció el amor con el tiempo; aun las teas por derechos se unieran,
mas lo vedaron los padres; lo que vedar no pudieron:
por igual ardían ambos con sus mentes cautiva.
Todo cómplice dista, hablan por el gesto y las señas,
y cuanto más se cubre, tanto más se agita el fuego cubierto.
Cortada estaba por tenue rendija, que un día tomara
cuando era hecha, la pared común a ambas casas.
(¿qué cosa no siente el amor?), los primeros visteis, amantes,
y lo hicisteis camino de la voz,y por él las blandicias,
seguras, transitar con mínimo murmullo solían.
A menudo, cuando se tenían Tisbe de aquí, de allí Píramo,
y había sido captado por turno de su boca el aliento,
decían: ‘Pared envidiosa, ¿a qué los amantes estorbas?
¿Cuánto era que con el cuerpo entero nos dejaras unirnos,
o, si esto es demasiado, al menos para dar besos te abrieras?
Y no somos ingratos; deberte confesamos nosotros
que se dio tránsito a las palabras hacia amigas orejas.
en vano en diversa sede tales cosas hablando,
bajo la noche dijeron adiós, y cada uno a su parte
dieron besos que no habrían de llegar hasta enfrente.
La siguiente aurora había removido los fuegos nocturnos,
y el sol con sus rayos las escarchadas hierbas secado;
al lugar usual fueron juntos. Allí con parvo murmullo
macho quejándose antes, deciden que, en la noche silente,
tratarían de engañar alos guardias y salir de las puertas,
y que, al partir de la casa, aun dejarán los techos de la urbe;
y porque en el lato campo no hayan de errar caminando,
reuniríanse en las tumbas de Nino y celáranse a la sombra
una alta morera, estaba, confín a una gélida fuente.
Los pactos placen; y la luz, que tarde parecía retirarse,
se hunde en las aguas, y sale de las mismas aguas de la noche.
Hábil entre las tinieblas, Tisbe, el gozne girado,
sale y engaña a los suyos y, cubierta el semblante,
llegó al túmulo, y bajo el árbol dicho sentóse;
audaz la hacía el amor, Ved que viene una leona, manchada
las espumantes fauces de reciente matanza de bueyes,
a deponer su sed en la onda de la fuente vecina.
La babilonia Tisbe, a los rayos de la luna, de lejos
la vio, y hacia el antro oscuro huyó con pie tímido;
y mientras huye, a su espalda dejó sus velos caídos.
Cuando la leona cruel reprimió su sed con onda abundante,
los tenues mantos acaso hallados mientras vuelve a las selvas,
sin aquella misma, desgarró con su hocico cruentado.
Habiendo salido más tarde, en el hondo polvo las huellas
ciertas de la fiera vio, y palideció en todo su rostro,
Píramo; mas cuando también la veste de sangre teñida
encontró: ‘Una sola noche pierde –habló– a dos amantes,
de los cuales, dignísima de una luenga vida fue ella.
Nuestra alma es culpable; yo te aniquilé, miseranda,
que a los sitios plenos de miedo mandé que de noche vinieras,
y no vine aquí el primero. Destrozad nuestro cuerpo
y las criminales vísceras tragad con fiero mordisco,
oh, cualesquier leones que bajo esta roca habitáis.
Mas desear la muerte, es de un tímido.’ Los velos de Tisbe
alza y lleva consigo hacia la sombra del árbol pactado,
y cuando lágrimas dio a la conocida veste. dio besos:
‘Recibe ahora –habló– también de nuestra sangre los tragos.’
Y envió a sus ijares el hierro que se había ceñido,
y no ha demora: lo sacó de la hirviente herida, muriendo,
y yació boca arriba en el suelo; brinca alto la sangre,
no otramente que cuando el tubo de plomo viciado
se escinde, y por tenue estridente abertura luengas
aguas arroja, y rompe con sus golpes el aire.
Con el rocío de la matanza, los frutos arbóreos en negra
faz se vuelven, y la raíz, humedecida de sangre,
tiñe de purpúreo color las moras pendientes.
Ved que aún no depuesto el miedo, para no engañar a su amante
ella regresa, y busca al joven con los ojos y el ánimo,
y cuán grandes peligros haya evitado, anhela narrarle;
y aunque el lugar y conoce en el árbol visto la forma,
así la hace incierta el color del fruto; si sea éste, pregúntase.
Mientras duda, ve los temblorosos miembros que el cruento
suelo pulsan, y hacia atrás el pie llevó, y los rostros más pálidos
teniendo que el boj, se estremeció a la manera del mar,
que tiembla cuando es su sobrehaz por aura exigua oprimida.
Mas después que remorándose conoció a sus amores,
con ruidoso golpe sus inocentes brazos percute
y deshecha las trenzas y el amado cuerpo abrazando,
volvió a calmar las llagas con lágrimas, y el llanto a la sangre
mezcló, y fijando sus besos en los gélidos rostros:
‘Píramo –clamó–, ¿te me ha quitado qué caso?
Píramo, responde; a ti tu carísima Tisbe
te nombra; óyeme y levanta los rostros yecentes.’
Al nombre de Tisbe, los ojos por la muerte agravados
Píramo levantó, y volvió, habiéndola visto, a cerrarlos.
Ella, después que su veste reconoció y de la espada
vio vacío el marfil: ‘¡Tu mano a ti –profirió– y el amor,
oh infeliz, te perdieron! Tengo fuerte aun yo en esto solo
la mano, y tengo amor; dará éste, para las llagas, las fuerzas.
Te seguiré extinto, y de tu muerte seré dicha misérrima
causa y compañera; y tú, que por la sola muerte arrancado
ser de mí, ¡ay!, podías, ni por la muerte podrás serme arrancado.
Esto, empero, os sea rogado por las palabras de ambos,
oh, míos y de aquel, en gran manera míseros padres,
que a esos a quien el cierto amor, a quien unió la última hora,
no neguéis que sean puestos, en el mismo túmulo, juntos.
mas tú, árbol que con ramas el miserable cuerpo de uno
cubres ahora, el de dos habrás de cubrir en seguida,
señas retén de la matanza, y oscuros y aptos a lutos
ten siempre los frutos, monumentos del crúor gemelo.’
Dijo, y adaptada la punta bajo la base del pecho,
se echó sobre el hierro, que aún por la matanza entibiábase.
Sus votos, empero, a dioses tocaron, a padres tocaron;
pues, cuando maduró, el color en el fruto es negruzco,
y lo que sobrevive a los rogos, en una urna descansa”.

Ovidio, Metamorfosis, Rubén Bonifaz Nuño (trad.). México: UNAM, 1979, pp. 76-80.
May42012
ohyeahbirdtattoos:

Finally. <3
(by embrylou)

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Finally. <3

(by embrylou)
5PM
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Chain of Memories.

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Chain of Memories.

(via ohyeahbirdtattoos)

May32012

(Source: chainlinked, via estuarios)

9PM
crowcrow:

Gustav Klimt, Pregnant Woman and Man

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Gustav Klimt, Pregnant Woman and Man

(Source: deadpaint, via estuarios)

April62012

No hay muerte cualquiera…ahora, menos.

Recuerdo todavía con desilusión el desprecio que mucha gente sentía por la marcha que convocara, el 8 de mayo pasado, el poeta Javier Sicilia, después de la muerte de su hijo Juan Francisco. Recuerdo, también, que yo acudí al llamado porque desde la noticia, sentía un dolor profundo ante los hechos y ante el cada vez más podrido sentido de justicia en este país. Creo que nunca me arrepentiré de haber asistido al acto ni recuerdo haber manifestado ninguna otra vez mi rabia y mi deseo por mejorar el sistema de justicia en México. Recuerdo gritarle al poeta y a los familiares de tantos muertos que se han ido sumando “No están solos”. Pero esta indignación y esta tristeza volvió a encenderse el pasado sábado, en el que Roberto, mi esposo, me anunciaba que Guillermo Fernández había muerto… No, no había muerto, lo habían asesinado. Roberto tenía destrozada el alma porque había perdido… no, no había perdido, le habían arrebatado a un gran amigo y a su gran maestro. He tardado una semana en escribir este pequeño manifiesto porque, de cierto modo y después de presenciar las muestras de afecto y cariño por el Maestro, no creo poder comparar mi dolor ni con el de mi esposo ni con el de personas tan cercanas a Guillermo. Sin embargo, y después de platicarlo con Roberto, él me dijo algo muy cierto: el afecto o cariño que le tienes es como en los libros, ex auditu, de oídas, pues este afecto me ha sido transmitido, principalmente, por mi esposo y también por la familia Conde, cuyos miembros sólo tenían palabras de admiración, pero sobre todo de cariño para referirse a Guillermo. 

Sin duda, de alguna manera, siempre tuve cierto temor de conocerlo, pues Roberto me había hablado de su absoluta franqueza, acercarme a él me generaba un tanto de incertidumbre… PERO… nunca, NUNCA hubo nada que yo pudiera criticar o reclamar del maestro Guillermo Fernández. Aunque muy pocas, las tres veces que acompañé a Roberto a visitarlo en su casa, me sentí acogida, pero sobre todo, me sentía muy atraída por su plática y la forma con que la hacía: su elocuencia era fantástica. Recuerdo el cariño con el que hablaba de ciertas cosas: sus gatos, las plantas, la lengua italiana. En algún momento, incluso, nos habló de una planta que servía para dormir o calmar a los bebés y hacer un juego con este asunto para invitarnos un caballito de tequila. Alguna otra vez, se enteró de que yo estaba aprendiendo italiano y empezó a hablarme en ese lengua, que yo apenas iba conociendo pero que me gustaba tanto, pero además me prestó un libro para que, me dijo, pudiera seguir aprendiéndola y entendiéndola…

A veces, no sé qué decirle a Roberto ante la pérdida, ante el hecho devastador de la muerte de Guillermo Fernández. Sin embargo, son varias ideas las que me dan en la cabeza:

  1. Le gustaba conversar
  2. Le gustaba conversar en italiano
  3. Era sumamente gentil con sus invitados

Finalmente, creo que soy de las afortunadas que pisó su casa y escuchó su charla y que, además, se regocijó de ojear los títulos de su biblioteca.

Pero, lo que ahora ocupa es la indignación. La hospitalidad de Guillermo Fernández fue malpagada, atropellada y por eso, me sigo preguntando, dónde vamos a acabar. Como dio a entender en su columna Cristina Rivera Garza, no es que la muerte de Guillermo sea más que las otras, ni que esté por encima. Ya no hay muerte cualquiera, la muerte acecha, a todos, a los lejanos y a los más queridos y eso no nos puede tener en paz.

Lo que yo espero es que allá, donde sea que llegue Guillermo, le sea retribuida esa hospitalidad con la que siempre nos recibió en su casa. Que descanse en paz…

March232012

(Source: , via ohyeahbirdtattoos)

12AM
theuproariousneiry:

If I ever get a tattoo I want something like this ^

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(via ohyeahbirdtattoos)

12AM
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